Ciudad hipócrita
El final fue triste pese a estar pactado.
Del placer al deseo quedó un tramo irreparable tan marcado, que lo hice familiar e incluso para las tardes.
La soledad se retuvo en la garganta. Habíamos quedado juntos aunque fuera de ti, de otra oración, de otro cuerpo.
Cuerpo infinito,
abril decadente,
“ácida luz,
ciudad hipócrita”.
Entradas anteriores:
- The end
- Ring
- Mentira
















para que hoy no falte:
pero qué poeta!
¿Te gusta?:
0
0