La mejor casa de Madrid
A esta casa de la calle Cava de San Miguel siempre se llega invitado por alguien que ha vivido aquí. Son ya muchos los inquilinos que han habitado esta gran morada y siempre ha habido una larga lista de espera para ocupar alguna de sus habitaciones. Todos la recuerdan como la mejor casa en la que han vivido y, algunos de ellos, por circunstancias de la vida, vuelven y repiten alquiler en su antigua habitación o en otras.
Ubicada en un edificio donde se entremezclan hostales y viviendas de alquiler, familias y gente de la farándula, estudiantes y trabajadores, se encuentra este inmenso piso de 150 metros cuadrados compuesto por cuatro habitaciones, salón-comedor, cocina americana, cuarto de baño y aseo. En él viven Ana, santanderina y experta en proyectos culturales y de comunicación; Alla, amiga de Ana, también santanderina, ilustradora y productora de teatro; Carmen, sevillana, opositora y recepcionista en un albergue y Andrew, el único hombre de la casa, canadiense y profesor de inglés.
Ana y Alla nos cuentan la historia de su casa. Don Carlos, el propietario, es el dueño de todo el edificio. Cuando decidió ponerlo en alquiler, las primeras cuatro chicas que alquilaron este piso pidieron a Don Carlos hacer una reforma y ellas mismas fueron las que redistribuyeron la vivienda, estructura que se mantiene actualmente. La característica principal de esta casa es la gran cocina americana, entorno a la cual se distribuyen la mayoría de las habitaciones y el salón-comedor. Salvo una habitación, el resto de las estancias tienen balcones a la Cava de San Miguel, una de las calles más bonitas de La Latina.
A pesar de su excelente ubicación, todos coinciden en afirmar que el ruido es la única desventaja de vivir en esta calle. Al ser muy transitada por turistas y vehículos, a veces es complicado conciliar el sueño. Pero esto no llega a ser un inconveniente ya que ninguno de los cuatro dejaría su actuales habitaciones salvo que, por circunstancias de trabajo, tuvieran que trasladarse a otra ciudad. En el caso de Ana, ésta es la octava casa en la que vive en Madrid y sostiene rotundamente que “no me iré de aquí hasta que un hombre me lleve en brazos al que sea mi nuevo hogar”. Alla asiente y corrobora que “es el sitio perfecto antes de vivir en pareja”. Andrew no tiene ganas de volver a Canadá porque “éste es el mejor piso que he visto y me encanta La Latina”.
Más de un año tuvieron que esperar Ana y Alla para poder alquilar sus actuales habitaciones. Conocieron la casa por Lara, una entrañable gallega que consiguió convencer a Don Carlos para les alquilase la vivienda y paralizase la reforma que tenía pensado hacer. Su objetivo era reformarlo y alquilarlo por mucho más dinero a alguna celebrity.
Los cuatro coinciden en que la convivencia es lo mejor que tiene esta casa. Según Ana, no da la sensación de compartir piso con otras cuatro personas. Entre semana coinciden sobre todo a la hora de cenar y los miércoles Andrew les da clases de inglés en el salón. De vez en cuando hacen fiestas e invitan a los amigos, hecho que fomenta la relación entre ellos. Además, siempre hay gente invitada en la casa, pero cada uno de ellos intentan ser respetuosos con el resto de sus compañeros, mantener limpias las zonas comunes y evitar el desorden.
Buen rollo y compañerismo. Dos principios esenciales que hacen de esta casa, en palabras de sus inquilinos, la mejor casa de todo Madrid.
- En la cocina
- Alla, Ana, Andrew y Carmen en el salón de su casa.





























¿no poneis una foto de la habitación de Andrew..? me han dicho que es de traca.
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